CACERÍA DE MUJERES
Ella, la hija de alguien, la esposa de alguien, la hermana de alguien, o la madre de alguien…puede estar muerta. En el desierto encontramos las cruces rosas, son las marcas de cementerios clandestinos en donde han sido arrojados los cadáveres de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. Desde 1993 más de 500 mujeres han desaparecido, todas estas muertes han quedado impunes, es un mal que en nuestro país se convirtió en costumbre. Son mujeres que comenzaban en la vida y que, en palabras de sus madres, hermanas, maestras o amigas, "querían salir adelante". La tortura de las víctimas, comenzaba con la violencia sexual, después son mordazadas, reciben golpes, son acuchilladas e incluso les llegan a mutilar parte de sus cuerpos. No podemos dejar de mencionar que muchas de ellas son asfixiadas o estranguladas. El sufrimiento físico y mental que reciben indica una violencia plenamente basada en su dominio y humillación como mujeres jóvenes. En la mayoría de los casos los cuerpos fueron abandonados en lotes baldíos dentro de la ciudad o en zonas despobladas en la periferia. El sufrimiento se extiende a las familias de las víctimas que tienen que vivir con la pesadilla permanente de conocer el dolor sufrido por de sus seres queridos mientras estuvieron en cautiverio. El móvil de los asesinatos, lo desconocemos del todo, la pornografía snuff o el cine de violencia, es una de las tantas hipótesis, ya que algunas investigaciones hechas por Los ritos narcosatánicos son otro de los tantos supuestos, debido a que junto a las muertas se han encontrado objetos rituales e instrumentos utilizados en ceremonias satánicas. En el 2001, en un campo algodonero se encontraron ocho cadáveres de mujeres que tenían el pelo cortado en la base del cráneo, algunas de ellas tenían cortado un triángulo en sus genitales, lo que hace pensar en un rito satánico ya que en oriente, el triángulo es símbolo de ultraderecha. También se añade que el Instituto Chihuahuense de Son más de 10 años de desapariciones y homicidios y lo más agravante de todo es que las autoridades no hacen nada, se mantienen al margen porque saben que está en juego mucho poder y dinero. La resistencia a reconocer las raíces comunes de estos crímenes, como la discriminación y subordinación de la mujer, influye en la manera en que se investigan y documentan los casos. En general, el estado ha presentado los niveles de crímenes "situacionales" como normales dentro del país, alegando que no son excepcionales si se compararan con otros lugares, y afirmando que en los casos "situacionales" la mayoría de los autores han sido detenidos. Miedo, lagrimas, gritos, dolor, sangre, violación e impunidad, todos son adjetivos de las mujeres en Ciudad Juárez, ellas claman “ NI UNA MÁS”. Todos como pertenecientes a este país debemos de exigir una respuesta a estos crímenes sin castigo, basta ya de encabezados engañosos de periódicos, de autoridades sin autoridad, de homicidios sin resolver y de un silencio que habla más que las palabras. Cuando se termine la impunidad, Esmeralda, Patricia, Petra … lo agradecerán.
1 comentarios:
Hay que revisar la puntuación y la ortografía, pero, ¿qué más le puedo decir? Este texto me asombra por su agilidad, por la síntesis que presenta y la información no del todo conocida.
Casi perpleja, celebro su escritura.
Publicar un comentario